Y Aprendí.....

Cuando sientes que todo lo que has hecho te ha llevado a cumplir tus glorias personales, tus ideales, tus sueños y tu realización personal y de superarte a ti mismo, A superar tus miedos a emprender tus viajes y cuando ya has amado hasta el extremo sin esperar nada a cambio; es allí donde entras en un estado de tranquilidad, de una paz interior por haber hecho lo correcto. Después de haber pasado por los desiertos mas áridos y más secos, después de haber querido tomar de aguas turbias y amargas como el ajenjo, después de haber ido tras tus baales y tu ideal de amor comprendes que es tiempo de levantar la cabeza y dejar de lamentarse.
Aprendí que a quienes llamabas amigos no siempre lo fueron ya que comprendí que cada uno tiene su mundo y sus propios afanes.

Aprendí a no esperar nada de nadie, para así evitarme decepciones; mas solo aprendí a confiar.

Aprendí que hay que tener de paloma y de serpiente y actuar de manera mansa y astuta.

Aprendí a colocar las dos mejillas y comprendí que esa acción no significa cobardía sino astucia para no caer en la trampa del odio.

Aprendí hacerme como niño de la forma inocente para no ver la maldad de lo que me rodea, pero con un corazón valiente para seguir enfrentándome a los miedos y Goliats que se vienen enfrentando a mi vida.

Aprendí a tomar las manos a escondidas, A disfrutar una caminata por el bosque, A robar un beso y a liberar prejuicios.

Aprendí adaptarme a los cambios y a no acostumbrarme porque acostumbrarme era morir.

Aprendí a resucitar antes de morir para no vivir mi segunda muerte.

Aprendí a disfrutar de una buena copa de vino y de una noche bohemia vigilado por la luna.

Aprendí a brillar cómo el significado de mi nombre sol de medio día sin opacar el brillo de los demás.

Aprendí a sonreír y a no ser como una carreta vacía ya que entre más ruido hacia más vacío era.

Aprendí a llenarme y descubrir mi perfección en la acción y el amor para no pretender llenar a los demás siendo un balde vacío. ¿Porque sino quien llena a quien?

Aprendí que si el agua es pura y calma mi sed, no importa de qué manantial viene.

Aprendí que los besos no son contratos, ni regalos ni promesas.

Aprendí que hay amigos que son como hermanos en tiempo de angustia y que la distancia me une más a ellos.

Aprendí que cuando una ilusión se rompe solo significa una cosa, que es momento de construirnos otra y que muchas de esas ilusiones que llamé amor, simplemente fueron espejismos.

Aprendí que no todos están dispuestos a amar hasta el extremo; ya que muchos prefieren la comodidad de un amor obsesivo, compulsivo y de dependencia emocional y existencial.

Aprendí que en el proceso de mi vida, día a día alimento mi Ser amándome a mi mismo ya que la única competencia al final es solo contra mí.
Aprendí a respetar las creencias de los demás porque a un creyente no se nos convence de nada porque nuestra creeencia no se basa en la evidencia sino en la profunda necesidad de creer.
Aprendí después de un tiempo a salir de zonas de confort por temores a no ir mas allá de mis miedos, de mis realidades de mi propia lógica absurda y no dejarme transformar del poder del la acción y del Amor.
Aprendí a ser menos palabras y más acción.

Aprendí que la paciencia como dijo Shakespeare requiere mucha practica.

Aprendí que a cada día le basta su afán y su aflicción y que lo que yo no haga con mis manos, nadie lo hará por mí.

Entendí que en el silencio descubro más a ese ideal de Dios, que más que una figura literaria o metafórica lo nombro de miles de maneras y lo descubro en miles de formas y algunas de esas formas son la Acción y el Amor y que no debo buscarlo si antes no estoy dispuesto a dejarme encontrar por Él.

Comprendí que no debo tomarme la vida tan en serio porque es muy corta y todo puede ser efímero y etéreo y que en un suspiro todo se va.

Entendí, comprendí y aprendí que de nada me vale ganar el mundo si con eso pierdo mi alma, que no debo dejarme llevar por la superficialidad y apariencias de las cosas de un mundo de elitismo, de aceptación y de acepción de personas.

Aprendí que no tengo que cambiar de amigos, sino estoy dispuesto aceptar que gran parte de ellos cambian.

Aprendí a mirar la esencia y no las apariencias, A enamorarme del ser y no de lo superfluo.

Aprendí que no hay verdades absolutas y que no todo está escrito mas todo está conectado.

Aprendí a ser más tolerante y más flexible conmigo mismo y que la peor intolerancia es la que tengo contra mí.

Aprendí que el propósito y la misión que tengo en este plano es a desprenderme de todo lo que me ata y de ser feliz.

Aprendí que el ser humano nace, crece es feliz y se transforma en la muerte.

Aprendí a ser un ser humano y no un humano actuando.

Aprendi que soy una expresión de una frecuencia cristica.

Aprendí que la peor pobreza no es la física sino la mental y espiritual.

Comprendí que soy una creación del universo y sea que me resulte claro o no tengo derecho a existir.

Aprendí que debo Amar y convertirme en el mismo amor y enseñar a otros amar siendo un solo corazón y una sola alma.

Aprendí que en el amor no hay lugar para el miedo y que solo el perfecto amor echa fuera todo temor.

Aprendí a descubrir a mi Fuente a quien una vez llamé Dios, en la mirada de mis amigos, en la sonrisa e inocencia de un niño, en el beso de un amor, en el viento que no lo puedo ver pero lo puedo sentir, en el Te Amo de mi madre, En la ausencia de mi padre, En unas bendiciones de mi abuela, en la llamada de un amigo, en la lejanía de mi familia, al levantar una piedra, al abrir un trozo de pan y llevarlo a mi boca.

Aprendo día a día a frenar mi lengua ya que con ella puedo herir y hasta matar con la palabra.

Aprendí que la palabra jamás vá ni regresa vacía y que tienen poder.

Aprendí que no debo mirar hacia atrás porque me puedo convertir en una estatua de sal y me puedo podrir.

Aprendí a ser luz y sal, Luz donde hay oscuridad y sal esparcida donde no hay sabor.

Aprendí que día a día observo detenidamente mi armario y me pongo a pensar en tantas cosas que no necesito.

Aprendí a ser un bebe espiritual y a que no soy infalible y que ningún mortal nacido de mujer lo es.

Aprendí a comer té con pan y a disfrutar de un buen caviar y elegir luego lo primero.

Aprendí a que para alcanzar el éxito personal no necesito pasar por encima de nadie para conseguirlo.

Comprendí que la mejor satisfacción de todo es el deber y trabajo bien hecho.

Aprendí a quitar de mi mente la palabra Yo quiero, porque significa mi ego te posee. Más Aprendí a decir Te Amo y que el amor más sincero y puro es el de una madre hacia su hijo.

Eliminé el yo, asesiné el ego y resucité el ser.
Aprendí a ser oruga, luego crisálida para protegerme y evolucionar como mariposa para encontrar mi libertad y mi verdad.

Aprendí que soy el resultado de mis pensamientos a corto y largo plazo.

Comprendí que de nada me vale decir que tengo toda la fé del mundo aun como un grano de mostaza sino me muevo y no acciono.

Aprendí que la fé sin obras es fé muerta.
Y aprendo día a día que solo el AMOR me salva, te salva y nos salva.
Shalim - Namasté - Así Sea -Amen



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